Enfermedad Coronaria: El corazón necesita de sangre para funcionar, que le llega por las arterias coronarias (llamadas así porque rodean al corazón como formando una corona). Si las arterias coronarias se obstruyen, lo cual se favorece si la persona presenta los llamados factores de riesgo cardiovascular (tabaco, hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, sedentarismo, sobrepeso, ansiedad…), aparece la enfermedad coronaria. La enfermedad coronaria puede manifestarse como angina de pecho (episodios de dolor secundarios a insuficiente riego sanguíneo al corazón por obstrucción transitoria de una coronaria, por ejemplo debido a un aumento de demanda de sangre por el corazón, como ocurre con el ejercicio) o como infarto (obstrucción completa de una coronaria). A través de distintas pruebas, podemos saber como están nuestras arterias coronarias. De manera indirecta, mediante la ecocardiografía y el electrocardiograma en reposo o durante el ejercicio (ergometría o prueba de esfuerzo) o de manera directa (visualizando las arterias coronarias) mediante pruebas de imagen como el TAC coronario o el cateterismo. Las arterias coronarias enfermas se pueden reparar a través de un cateterismo, realizando una angioplastia (desobstrucción de la arteria) seguido en muchos casos de la colocación de un stent (dispositivo metálico que evita la reobstrucción); en otros casos la reparación puede hacerse mediante cirugía cardiaca con la colocación de puentes coronarios (bypass) que llevaran la sangre desde un punto anterior a un punto posterior de la obstrucción. Una vez superado el problema coronario o reparadas las arterias coronarias y para evitar que progrese la enfermedad y las recaídas, es fundamental seguir el tratamiento con fármacos recomendado, tener bien controlados los factores de riesgo que presente y continuar con el plan de ejercicio individualizado y forma de estilo de vida saludable aprendidos durante el programa de rehabilitación cardiaca.   [embed]http://cardioquiron.com/rehabilitacion-del-corazon/consejos-autocuidado/pacientes-coronarios/[/embed] [embed]http://cardioquiron.com/rehabilitacion-del-corazon/consejos-autocuidado/utilizacion-nitroglicerina/[/embed]

Insuficiencia Cardiaca:

Cuando es la fuerza de bombeo del corazón lo que falla, aparece la insuficiencia cardiaca. La enfermedad coronaria puede ser su causa, en otros casos es debida a otros factores (hipertensión arterial, hereditarios, por tóxicos como alcohol o ciertos fármacos quimioterápicos, diabetes, etc.). La situación podría agravarse si se presentan los llamados factores de riesgo cardiovascular (tabaco, hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, sedentarismo, sobrepeso, ansiedad, etc.) En los casos de insuficiencia cardiaca, es importante eliminar o tratar la causa que la produce, así como seguir adecuadamente un tratamiento que evite por un lado sobrecargar el corazón y por el otro aliviar la congestión (retención de líquidos) que produce. Para evitar la progresión de la enfermedad así como las recaídas, es fundamental seguir el tratamiento con fármacos recomendado, tener bien controlados los factores de riesgo que presente, además de seguir el plan de ejercicio y forma de estilo de vida saludable aprendidos durante el programa de rehabilitación cardiaca. Otros consejos para la prevención de las recaídas en insuficiencia cardiaca, se encuentran en el siguiente enlace. [embed]http://cardioquiron.com/rehabilitacion-del-corazon/consejos-autocuidado/insuficiencia-cardiaca/[/embed]

Valvulopatías:

En el interior del corazón, hay varias válvulas (mitral, aortica, tricúspide y pulmonar); las válvulas son como puertas que se abren para dejar pasar a la sangre que bombea el corazón y posteriormente se cierran para que la sangre circule hacia delante. En ocasiones y por distintas causas (degenerativa, congénita y secuela de fiebre reumática son las mas frecuentes) puede alterarse su funcionamiento haciendo que no se abran bien (estenosis) o no cierren bien (insuficiencia) lo cual llega a sobrecargar el corazón y en algunos casos estará indicada la cirugía cardiaca para reparación de la válvula o su sustitución por una válvula protésica (metálica o biológica) o bien el implante de una válvula biológica por un procedimiento parecido a un cateterismo (evitando la cirugía cardiaca). La situación podría agravarse si se presentan los llamados factores de riesgo cardiovascular (tabaco, hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, sedentarismo, sobrepeso, ansiedad…). En casos de valvulopatías, es fundamental para fortalecer y proteger el corazón seguir el tratamiento con fármacos recomendado y tener bien controlados los factores de riesgo que presente, además de continuar con el plan de ejercicio individualizado y forma de estilo de vida saludable aprendidos durante el programa de rehabilitación cardiaca.  

Arritmias:

Los latidos se originan en el “marcapasos” propio de nuestro corazón;  son impulsos eléctricos que se transmiten desde la parte alta del corazón (las aurículas) a la parte baja (los ventrículos) a través de especie de “cables”. En ocasiones este sistema de producción y conducción de los latidos puede fallar, siendo necesaria la colocación de un marcapasos externo al corazón. En algunos casos de insuficiencia cardiaca cuando los latidos no llegan con la misma velocidad  a las partes izquierda y derecha del corazón, puede ser necesario implantar un resincronizador para que la parte derecha y la izquierda del corazón trabajen a la vez. Por otro lado, cuando se advierte que existe riesgo de alteraciones del ritmo cardiaco que podrían desembocar en una parada cardiaca, se colocará un desfibrilador que al detectar un problema de este tipo, lo tratará. Si en su caso se ha indicado el implante de uno de estos dispositivos (marcapasos, resincronizador, desfibrilador), puede encontrar mas información en el siguiente enlace.  

Cardiopatías Congénitas:

Las cardiopatías congénitas (aquellas que están presentes desde el momento del nacimiento) son muy variadas: comunicaciones interauriculares o interventriculares (paso de sangre entre cámaras en el interior del corazón que normalmente no deben comunicar), alteraciones valvulares, etc… En muchas ocasiones será necesaria la reparación de la alteración mediante cirugía cardiaca. La situación podría agravarse si se presentan los llamados factores de riesgo cardiovascular (tabaco, hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, sedentarismo, sobrepeso, ansiedad…). En todos los casos, es fundamental para fortalecer y proteger el corazón seguir el tratamiento con fármacos recomendado y tener bien controlados los factores de riesgo que presente; además del plan de ejercicio individualizado y forma de estilo de vida saludable aprendidos durante el programa de rehabilitación cardiaca.  

Hipertensión Pulmonar:

Corazón y pulmones están íntimamente relacionados, por lo que en ocasiones las enfermedades cardiacas pueden causar secundariamente afectación pulmonar en forma de hipertensión pulmonar (aumento de la presión con la que la sangre circula a través de los pulmones). La situación podría agravarse si se presentan los llamados factores de riesgo cardiovascular (tabaco, hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, sedentarismo, sobrepeso, ansiedad…). En todos los casos, es fundamental para fortalecer y proteger el corazón seguir el tratamiento con fármacos recomendado y tener bien controlados los factores de riesgo que presente; además del plan de ejercicio individualizado y forma de estilo de vida saludable aprendidos durante el programa de rehabilitación cardiaca.   ]]>

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