Enfermedades del ritmo cardiaco: Las bradiarritmias


Entre las bradiarritmias o bloqueos cardiacos más conocidos se encuentran:

Los bloqueos sino-auricular o disfunción del nodo sinusal:

Según su grado, pueden dividirse en:

  1. Primer grado.
  2. Segundo grado:
    1. Mobitz I.
    2. Mobitz II
  3. Tercer grado o Bloqueo AV completo.

 Su origen puede deberse a:

  1. Alteración del control del nodo sinusal, responsable de los paros sinusales,
  2. Alteración de la conducción interna del nodo sinusal y del nodo sinusal al tejido de la aurícula,
  3. Disfunción de los marcapasos subsidiarios al nodo sinusal (sirven para “suplir” la función del nodo sinusal en caso de que éste falle),
  4. Por arritmias de la aurícula, responsables del síndrome de bradicardia-taquicardia.

La expresión clínica puede ser variable y, dependiendo del trastorno del ritmo predominante, pueden prevalecer unos síntomas u otros, desde mareos paroxísticos a síncope. La fatiga, la debilidad y la disnea de esfuerzo suelen ser los síntomas predominantes.
En el electrocardiograma podremos ver bardicardia sinusal en ausencia de situaciones patológicas que la justifiquen. Pausas o paros sinusales (paros en la actividad del nodo sinusal) que se consideran patológicas (cuando son superiores a 3 segundos). El electrocardiograma también puede poner de manifiesto el síndrome de bradicardia-taquicardia, en el que se observarían periodos de arritmias auriculares que alternarían con periodos de bradiarritmias, habitualmente pausas o paros sinusales, tras la terminación de la taquicardia.

Los bloqueos aurículo-ventricular:

Pueden definirse como un trastorno en la conducción del impulso desde las aurículas a los ventrículos.

  1. Bloqueo AV de primer grado: se define como un retardo de la conducción de las aurículas a los ventrículos pero siempre se produce conducción.
  2. Bloqueo AV de segundo grado: que se caracteriza por un fallo intermitente de la conducción de de las aurículas a los ventrículos. De esta categoría se han descrito dos tipos:
    1. BAV de segundo grado tipo I (Wenckebach), hay una prolongación progresiva de la conducción hasta que una contracción auricular no va seguida de contracción del ventrículo.
    2.  BAV de segundo grado tipo II (Mobitz II), en el que la conducción de las aurículas a los ventrículos es constante hasta que una contracción auricular no va seguida de contracción ventricular.
  3. Bloqueo AV completo o de tercer grado: resulta en una disociación entre la contracción de las aurículas y los ventrículos.

Los bloqueos intraventriculares:

Para que los ventrículos izquierdo y derecho se contraigan al mismo tiempo, debe propagarse un impulso eléctrico por las ramas derecha e izquierda del haz de His a la misma velocidad. Si existe un bloqueo en una de estas ramas, el impulso eléctrico va a llegar al ventrículo por otra vía de conducción, el propio tejido muscular del corazón. Cuando esto sucede, la frecuencia y el ritmo del corazón no se ven afectados, pero el impulso se propaga más lentamente. El ventrículo podrá contraerse pero tardará más tiempo en hacerlo debido al retraso del impulso. Este retraso del impulso hace que uno de los ventrículos se contraiga una fracción de segundo más lentamente que el otro.

Cuando hablamos de bloqueos de rama diferenciaremos si el bloqueo se produce en la rama derecha, se denomina «bloqueo de la rama derecha del haz de His». Si en cambio se produce en la rama izquierda, se denomina «bloqueo de la rama izquierda del haz de His». Dentro de la rama izquierda del haz de His podremos encontrarnos bloqueada la rama anterior o posterior, es lo que denominamos hemibloqueo anterior y hemibloqueo posterior.
En pacientes sin otros problemas cardiacos posiblemente no tengan síntomas de bloqueo de rama, pueden tenerlo desde hace muchos años y no saberlo.

¿Por qué, entonces, debe preocuparnos un bloqueo de rama? Porque puede ser un síntoma de advertencia de otro problema cardíaco más importante por eso incluso cuando el paciente no tiene otras enfermedades, es importante que consulte a su cardiólogo.

Si tiene más dudas que no hayan quedado resueltas en este artículo,  puede solicitar una cita.

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