Todo lo que debes saber el COVID-19 y las enfermedades del corazón

DR. JOSÉ ÁNGEL CABRERA Y GONZALO PIZARRO Jefe del Departamento de Cardiología y jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid y del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo

Tal y como nos vaticinan los epidemiólogos, con la información disponible a día de hoy todo parece indicar que el COVID-19 ha llegado para quedarse entre nosotros durante un tiempo -que habrá que ir determinando si será más o menos largo.

Por este motivo, y ante las dudas que están surgiendo entre nuestros pacientes, en este primer post del Blog vamos a tratar de dar respuestas a algunas de ellas:

¿Son las personas con patologías coronarias más vulnerables frente al Covid-19?

La enfermedad coronaria y el COVID-19 comparten algunos factores de riesgo, como la edad, la obesidad, la diabetes mellitus y la hipertensión arterial. En general los procesos infecciosos y especialmente por SARS-Cov-2 implican un incremento en la agregabilidad de las plaquetas con mayor tendencia a la formación de trombos en las arterias coronarias. Además, los tratamientos utilizados en los pacientes por Covid-19 podrían interaccionar con medicamentos habituales en nuestros pacientes como antitrombóticos o antianginosos.

Dentro de las diferentes patologías cardiacas, ¿algunas son especialmente más críticas cuando aparece la infección por SARS-Cov-2?

Los antecedentes de enfermedad arterial coronaria, insuficiencia cardiaca, así como las arritmias cardiacas mal controladas y enfermedades valvulares avanzadas pueden agravar el desarrollo de la enfermedad COVID-19.

¿Existe algún perfil de paciente coronario más vulnerable que otro ante esta pandemia? (hombres, edad, obesidad…)

Los varones, con más edad y con enfermedades cardiovasculares previas o factores de riesgo como hipertensión arterial, diabetes mellitus y obesidad son más vulnerables con afectación más grave de la enfermedad. Sabemos que los pacientes con este perfil clínico presentan de base, un daño en el endotelio vascular que tapiza el interior de los vasos sanguíneos y es en gran medida responsable del proceso de arteriosclerosis.  Estudios recientes han demostrado una asociación importante entre la infección por SARS-Cov-2 y el riesgo de desarrollar afectación sistémica con trombos en múltiples órganos en pacientes con esta disfunción endotelial previa. 

¿Qué afectaciones provoca el nuevo coronavirus en el corazón?

La afectación cardiovascular en el proceso de la enfermedad ocurre en 20-30% de los pacientes hospitalizados y puede contribuir de una manera significativa al 40 % de la mortalidad. Durante el transcurso de la enfermedad el corazón puede afectarse de diferentes modos, provocando a) miocarditis o inflamación del corazón por infección vírica directa, b) trombos en las arterias coronarias desencadenando un infarto agudo de miocardio por daño en el endotelio vascular o por aumento de las necesidades del corazón en una situación tras estresante para el organismo y c) agudización de la insuficiencia cardiaca. Una vez superada la enfermedad es clave examinar las secuelas de estos procesos para establecer el tratamiento más adecuado.

¿Qué tipo de seguimiento se realiza a los pacientes con Covid-19 tras superar la enfermedad?

Junto al seguimiento de su afectación pulmonar, tenemos que examinar, detectar y tratar las posibles complicaciones cardiovasculares como la fibrosis miocárdica, la hipertensión pulmonar, insuficiencia cardiaca y el riesgo de arritmias.

¿Cómo se han reorganizado nuestros servicios de Cardiología durante esta crisis sanitaria?

Los tiempos de exposición y la carga vírica son cruciales en el riesgo de contagio de los profesionales por lo que hemos tenido que considerar muchas variables personales y profesionales para establecer grupos asistenciales presenciales en el hospital y atenciones no presenciales a los pacientes cardiológicos. La alternancia en los turnos presenciales ha sido clave para el descanso emocional y disminuir los riesgos de contagio. Atendemos directamente a los pacientes con Covid-19 dedicando cardiólogos a tiempo completo «reconvertidos» en internistas. Un segundo grupo de profesionales atiende las consultas o procedimientos no demorables cardiológicos de todos los pacientes ingresados. Ha sido también un reto continuar con las urgencias de 24 horas atendiendo los infartos agudos de miocardio.

¿Qué tipo de pacientes coronarios seguimos atendiendo en la consulta habitual de Cardiología?

Durante las semanas iniciales de la pandemia y confinamiento hemos atendido de forma presencial a pacientes crónicos que se han inestabilizado (anginas inestables), pacientes con insuficiencia cardiaca o arritmias cardiacas. Siempre hemos continuado con la atención durante 24 horas de las urgencias cardiovasculares. En el momento actual estamos atendiendo a un mayor número de pacientes y realizando intervenciones mediante circuitos diseñados para dar la máxima seguridad en la atención hospitalaria.

¿Cómo se está realizando el seguimiento habitual de los pacientes coronarios?

Nuestro grupo Quirónsalud tiene una apuesta firme desde hace tiempo por la digitalización y los servicios no presenciales. Esto nos ha permitido poner en marcha desde el primer momento la atención personalizada no presencial-telefónica o por videoconferencia de nuestros pacientes. Cuando ha sido necesaria la atención presencial para exploraciones cardiológicas hemos dispuesto de circuitos «limpios» en alguno de nuestros departamentos para disminuir en la medida de lo posible el riesgo del contagio para el enfermo y el profesional. De forma progresiva tendremos que ir adaptándonos a la nueva normalidad intercalando consultas presenciales con atenciones telefónicas.

¿Las cifras de urgencias coronarias han bajado durante esta crisis?

Ha sido muy significativo el descenso en el número de urgencias cardiovasculares en los hospitales españoles durante estos días de confinamiento y esto es muy preocupante. No es posible que de la noche a la mañana tengamos un 40% menos de infartos de miocardio en nuestras unidades de hemodinámica. Sin duda el «miedo al contagio» o por evitar consumir recursos sanitarios ha sido un determinante clave. Por otra parte, una menor detección de síntomas coronarios por parte del paciente, preocupado por otro tipo de síntomas como la fiebre, tos o molestias musculares. Ya estamos viendo en nuestros centros un número elevado de infartos evolucionados y complicaciones de los mismo.

¿Qué consejos les daríamos a las personas con problemas cardiacos durante esta crisis?

Los resumiría en cuatro consejos:

  1. Extremar las precauciones para evitar el contagio, principalmente con el lavado de manos y el distanciamiento.
  2. Cuidar su corazón de modo especial durante la cuarentena, fomentando la dieta cardiosaludable y el ejercicio diario.
  3. Mantener el contacto con su cardiólogo, siguiendo el tratamiento prescrito.
  4. Ante síntomas de alarma sugestivos de infarto como dolor torácico de nueva aparición, llamar a los servicios de urgencias y acudir de modo inmediato al hospital, en estos casos el tiempo es esencial.

Artículo originalmente publicado en Público.

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