Holter de ritmo cardiaco o Holter ECG

Se trata de una grabadora especial que permite el registro continuo durante 24 horas o más del electrocardiograma. Es una prueba diagnóstica que permite averiguar si durante las actividades diarias se producen signos de isquemia (falta de riego sanguíneo al corazón) o si aparecen alteraciones en el ritmo del corazón (arritmias).
El holter permite al médico la posibilidad de relacionar las alteraciones del electrocardiograma con los eventos sucedidos durante el tiempo que lleva el holter puesto (dolor, mareo, palpitaciones…) y de ese modo obtener información directa del mecanismo de dichos síntomas. Inventado en 1954 por Norman Jefferis Holter, este aparato ha evolucionado desde aquella mochila de 40 kilos que el paciente debía llevar todo el día hasta el actual aparato diminuto que pasa totalmente desapercibido.

Holter de ritmo cardiaco

Cómo se realiza y cómo prepararse

Se colocan una serie de electrodos adhesivos sobre el pecho del paciente a los que conectamos los cables del holter. Una vez explicado el procedimento y colocado el aparato el paciente se incorpora a su vida habitual durante un periodo aproximado de 24 hrs o más. De tal manera, se consigue un electrocardiograma continuo para su estudio y valoración por el especialista.

Se le entrega una “hoja diario” en la que irá anotando si hay alguna incidencia (palpitaciones, mareo, dolor en el pecho…) y la hora a la que se produce, lo que facilitará que el especialista analice el registro del electrocardiograma justo en el momento de haberse producido la molestia.