Las miocardiopatías son enfermedades específicas del músculo cardiaco. Éstas se pueden producir por: una mala contracción que no permite al corazón vaciarse adecuadamente, una mala relajación que no permite al corazón llenarse adecuadamente y una mala contracción y mala relajación a la vez, lo que no permite al corazón bombear una cantidad adecuada de sangre.

Las miocardiopatías más frecuentes son:

Miocardiopatía dilatada:

La miocardiopatía dilata es la dilatación simétrica del ventrículo izquierdo con mala función contráctil y posible afectación del ambos ventrículos.

Causas: Cardiopatía isquémica, Miocarditis previa, idiopática, alcoholismo (importante porque un porcentaje importante mejora al abandonar el alcohol), tóxicos como la doxorrubicina, enfermedades del tejido conectivo, distrofias musculares, enfermedad periparto. Síntomas que puede presentar. Síntomas de insuficiencia cardiaca congestiva (cansancio, palpitaciones, edemas en los miembros inferiores, falta de aire con dificultad en la respiración fundamentalmente al estar tumbado). Pueden aparecer arritmias cardiacas y embolias periféricas. Datos complementarios que su médico puede detectarle en las exploraciones: ECG: Bloqueo de rama izquierda, alteraciones de ST- onda T. Rx Tórax: Cardiomegalia, redistribución de la vascularización pulmonar, derrames pleurales. Ecocardiograma: Aumento de tamaño de ambos ventrículos con deterioro global de la contracción. Las alteraciones regionales de la movilidad de la pared sugieren cardiopatía isquémica (enfermedad coronaria) más que miocardiopatía primaria. Tratamiento: Recibirá el tratamiento de la insuficiencia cardiaca con especial importancia de los fármacos inhibidores de la ECA (IECAs) y los diuréticos. Se le tratará las causas de su miocardiopatía dilatada. En caso de disfunción severa del ventrículo izquierdo con FE <25%, su médico puede recomendarle anticoagulación oral con sintrom.

Miocardiopatía restrictiva:

La miocardiopatía restrictiva es el aumento de la rigidez miocárdica que dificulta la relajación del corazón, elevando la presión ventricular diastólica del mismo.

Causas: Sus causas principales son procesos infiltrantes (amiloidosis, sarcoidosis, hemocromatosis), trastornos que producen eosinofilia, fibrosis miocárdica y fibroelastosis. Síntomas que puede presentar. Los de la insuficiencia cardiaca (cansancio, palpitaciones, edemas en los miembros inferiores, falta de aire con dificultad en la respiración fundamentalmente al estar tumbado), es frecuente que predomine la insuficiencia cardiaca derecha, con edemas y ascitis (hinchazón por acúmulo de líquido en el espacio abdominal). Datos complementarios que su médico puede detectarle en las exploraciones: ECG: Voltaje bajo en derivaciones de miembros, taquicardia sinusal, alteraciones de ST-T. Ecocardiograma: Aumento del tamaño de ambas aurículas, aumento del espesor de paredes ventriculares (patrón moteado) en los procesos infiltrantes, especialmente la amiloidosis. Es posible que su médico le indique la realización de un Cateterismo cardiaco para determinar aumento de las presiones diastólicas en ambos ventrículos izquierdo y derecho con unos trazados diagnósticos. También puede plantearle la posibilidad de realizar biopsia en el ventrículo derecho para ayudar a descubrir la enfermedad infiltrante causante de la miocardiopatía restrictiva. Tratamiento: Restricción de sal, administración de diuréticos para combatir la congestión pulmonar y de la circulación general. En la amiloidosis está aumentado la sensibilidad a la digoxina, por lo que se debe emplear con sumo cuidado.

Miocardiopatía hipertrófica:

La miocardiopatía hipertrófica es una enfermedad del músculo del corazón que se caracteriza por el aumento del grosor de sus paredes (hipertrofia), que no se deba a causas de fuera del músculo (por ejemplo, hipertensión, valvulopatías, etc.).

Causas: Se estima que la miocardiopatía hipertrófica afecta a 1 de cada 500 personas. No puede atribuirse a una causa evidente, pero es hereditaria en un alto porcentaje de casos. El patrón de herencia se denomina autosómico dominante, lo que significa que el 50 por ciento de la descendencia heredará esta alteración, afectando por igual a hombres y mujeres. Sin embargo, dependiendo de qué genes estén implicados se puede desarrollar o no la enfermedad en algún momento de la vida.

Cuando el incremento del grosor de las paredes del corazón es consecuencia de la hipertensión arterial o de enfermedades valvulares no se considera miocardiopatía hipertrófica.

Síntomas que puede presentar: Muchas veces, los pacientes no tienen síntomas y se diagnostican de forma casual por un ECG, una exploración rutinaria, etc. Algunos pacientes de miocardiopatía hipertrófica pueden sufrir síntomas como fatiga, sensación de palpitaciones mantenidas, dolor torácico o pérdida de conciencia. A pesar de ser hereditaria, la enfermedad no se suele detectar hasta la etapa de desarrollo corporal en la adolescencia. Estos cambios suelen producirse sin que se presenten síntomas, lo que dificulta más aún el diagnóstico. Las manifestaciones de miocardiopatía hipertrófica pueden ser muy diferentes incluso dentro de una misma familia. En uno de cada cuatro pacientes que sufre miocardiopatía hipertrófica, el exceso de músculo se interpone en la zona de expulsión de la sangre del corazón, ocasionando lo que se conoce como forma obstructiva. Como el corazón tiene que realizar un esfuerzo extra para salvar este obstáculo, los pacientes con este tipo de enfermedad suelen estar más limitados en su calidad de vida y requieren tratamientos más intensos. Datos complementarios que su médico puede detectarle en las exploraciones: La exploración física es importante y puede detectarse un soplo en cerca de la mitad de los afectados. El electrocardiograma y el ecocardiograma son fundamentales porque permiten diagnosticar la enfermedad o excluirla en el cien por cien de los casos. Tratamiento: Depende de los resultados de las exploraciones realizadas y la valoración familiar, pero aproximadamente la mitad de los pacientes de miocardiopatía hipertrófica lleva una vida absolutamente normal sin necesidad de tratamiento. Se recomienda evitar esfuerzos físicos extenuantes que puedan desencadenar arritmias. Los fármacos que facilitan la relajación del músculo cardiaco son eficaces. En ocasiones, sobre todo en las formas obstructivas, es necesario eliminar parte del músculo excedente por medio de cirugía o mediante la provocación de pequeños infartos localizados (ablación alcohólica). Algunos pacientes necesitan marcapasos para el control de sus síntomas. En pacientes con riesgo de muerte súbita se puede implantar un desfibrilador automático implantable (DAI). El DAI es un aparato similar a un marcapasos con capacidad para detectar y tratar eficazmente las arritmias malignas que se produzcan. A pesar de la existencia de un alto número de tratamientos para el control de la miocardiopatía hipertrófica, en la actualidad no se conoce ningún tratamiento absolutamente curativo. Es por ello que este tipo de pacientes necesita controles periódicos y tratamientos crónicos. El diagnóstico precoz correcto, la estratificación del riesgo de complicaciones y el estudio familiar son indispensables en el tratamiento de los pacientes con miocardiopatía hipertrófica.  ]]>

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